triloran.com

  • Aumentar el tamaño de la letra
  • Tamaño de letra predeterminado
  • Reducir el tamaño de la letra

Nuevos paradigmas.

Son muchas las cuestiones que aún quedan por resolver si queremos comprender nuestros orígenes. A nivel biológico, el origen de la vida es toda una incógnita.

¿Se originó en nuestro planeta, o llegó a bordo de un meteorito?

Si la vida que conocemos se originó aquí en La Tierra, desvelar el cómo, a resultado ser una tarea difícil de dilucidar, pues tan sólo disponemos de   algunas buenas teorías sobre su origen en un caldo primordial  (Alexander Oparin y John Haldane), corroboradas (en parte)   por los trabajos de Stanley L. Miller y Harold C. Urey.

Sin embargo, existen estudios, realizados por el   profesor Kei Hirose (Universidad de Tokio) sobre cierto   mineral (Perosvkita) existente en el manto inferior terrestre. Dichos estudios sugieren que el planeta Tierra no pudo   generar un campo magnético a una edad temprana tras su   formación.

Para el profesor Hirose, dicho campo magnético no pudo intensificarse hasta hace 1.000 M.a. (Millones de años) es decir, poco antes de la denominada era ediacarense, lo que (en su opinión) facilitó que los seres vivos dieran el "salto" a tierra firme.

De ser correcta su afirmación, nuestro planeta no pudo generar una atmósfera, (de ningún tipo). La consecuencia de este suceso es clara, sin atmósfera no hay océanos y sin océanos no hay vida. ¡¡Y aquí estamos!!

¿Entonces qué falla, el trabajo del profesor Hirose, o nuestras queridas y bien arraigadas teorías?

A través de esta Web, y suponiendo que lo que nos dice el profesor Hirose es correcto, podremos observar un modelo que he desarrollado, en un intento por restituir la atmósfera primigenia que siempre creímos estuvo ahí.

Sin pretenderlo, a medida que avanzaba en el desarrollo de dicho modelo, comprendí que a través de éste, era capaz de explicar el origen de un gran océano sobre la superficie terrestre, también pude explicar cómo surgió el súper continente Pangea, y otros procesos, geológicos y no geológicos, que aún hoy están pendientes de ser resueltos, por ejemplo, la existencia de yacimientos de gas natural, o los afloramientos de hierro bandeado, etc.

Pero lejos de mis pretensiones, el modelo propuesto no puede generar una atmósfera primigenia. El problema estriba, en que la atmósfera, tal y como la entendemos, no pudo formarse sin el escudo magnético terrestre, lo que nos conduce, tal y como nos propone Hirose, hasta una era próxima a ediacara. Sin embargo, con dicho modelo, veremos el funcionamiento de otro mecanismo, igual o más eficaz si cabe, que el de una atmósfera global, y a través del cual, se sintetizaron diversas moléculas a partir de la composición gaseosa. A su vez, nos encontraremos inmersos en un escenario, en el cual, la vida, pudo surgir a partir de esas mismas moléculas que interaccionaban con el entorno gaseoso que las generó.

Además, presentaré un mecanismo evolutivo que no precisa de la intervención de procesos azarosos, sino, de la relación más conocida entre los seres vivos, la cadena trófica y procesos edafológicos.

Finalmente, contemplaremos a una nueva especie emergente. Una especie más inteligente que nosotros, y con la que a diario convivimos e interactuamos. ¿En el futuro, cuando su población sea mayor que la nuestra,  nos desplazarán, como hicimos nosotros con Neandertal?

Si deseas participar en esta aventura, ¡¡Anímate!! Expresa e intercambia ideas con tus amigos y otros usuarios.

 


Login

Apán.

Origen del código genético.
Banner
¿Te apasiona el arte? Laurean Dune Art.

Búsqueda personalizada

Al Principio.

solarpequeo.jpg